POESÍA, PSICOANÁLISIS, LOCURA
Conferencia Nº 1
CALI-COLOMBIA -1979-
Parece ser,
debo enfrentarme a un público hambriento de saber y un espíritu hambriento de
saber, no ambiciona saber, sino leyes, para su espíritu desesperado. Orden
significa, para estas almas, progreso, y progreso significa bienaventuranza,
porque no todos pueden acceder a ese don.
Y si todavía
no sé cuánto pagarán ustedes por este encuentro conmigo, estoy empezando a
comprender, cuánto me tocará pagar a mí.
Haber
perdido el rumbo, en plena América Latina, no es haber pagado poco, y sin
embargo, eso sólo, no da la medida de mi apuesta. No sólo vine a comprobar lo
que de beneplácito estoy comprobando, sino que, más bien haríais en no dudarlo,
vine a comprometer en la conversación la dirección de mi vida.
Y si de poco
valen mis palabras, estarán mis escritos y los escritos de mis escritos.
POESÍA,
PSICOANÁLISIS, LOCURA.
Tengo toda
la paciencia que tiene que tener un árbol perenne. Se imaginan esa solemnidad.
Y no soy,
como dicen algunos de mis versos, un pájaro cantor, sino más bien, cientos de
pájaros cantores anidan en mis propias entrañas. Soy, por eso, la madre de lo
que canta en cada pájaro cantor. Y lo que crezco contra el tiempo hace efímero
el vuelo de los pájaros, me llaman: POESÍA.
Tengo en mí
todas las muertes y todas las vidas que de mí hicieron la eternidad. Hombre de
piel y amianto, caricatura de un fuego contra sí mismo.
Y no ha de
ser en vano a mi edad preparar un ciclo de conferencias. No está mal entonces
que yo tenga mi posibilidad. Haciendo gala, y agradeciendo en este hacer al
que, antes de mí, pronunció estas palabras, Osvaldo Ortemberg, de un saber no
sabido, y que, precisamente, es a partir de él que yo os puedo decir: toda la
diferencia se puede marcar en el uso.
Está claro,
por ahora, que tengo que producir cinco conferencias y tengo entendido haber
pedido lo que me habéis otorgado: cinco conferencias sobre PSICOANÁLISIS,
POESÍA, LOCURA.